Mostrando entradas con la etiqueta Noche. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Noche. Mostrar todas las entradas

martes, 6 de enero de 2015

No soy la presa

¿De verdad creías que me había olvidado de ti? Hasta el veneno que escupen las víboras es menos dañino. Una sonrisa en compañía de dulces palabras con esa voz de niña que, si cariño, denota esa falsedad que tratas de esconder. Dicen que a los enemigos hay que tenerlos más cerca, si mal no recuerdo la envidia sigue siendo un pecado capital. Tienes tu asiento guardado en el infierno. Estás tan cerca que puedo sentir como acaricia mi espalda ese brillante filo, cuyo mango sujetas tú. Marcando la equis, fijando el punto exacto que atravesará mi piel, que me hará sangrar, pero hasta que no caigan las primeras gotas crees que no seré consciente de tu ataque. ¿Cuánto tiempo llevas ya moviendo los peones de esta partida de ajedrez? Ya veo a la reina blanca asomar entre sus filas de caídos, mientras las fichas negras se limitan a defender la “frontera”. No, el momento de que la más oscura de las monarcas triunfante recorra el camino de baldosas aun esta por llegar. Tú dominas el engaño y la mentira, una máscara ficticia, yo mantengo el control de la paciencia.


En esas horas de letargo bajo un manto de noche, con la lumbre de una luna menguante, pensé. Ese afán por analizar situaciones, conversaciones, actos y palabras. Un mapa conceptual que con la pared no alcanza, todo te delata. Pero por muy calculados que tengas tus pasos, sin desviarte un minúsculo centímetro, ningún crimen es perfecto. La línea que separa el éxito del error es muy estrecha. Adoro observarte desde mi sillón de terciopelo azul, una buena posición desde la que poder ver tu caída. Esos lazos familiares, hermana era la palabra que utilizabas, pero jamás fuiste de sangre. Un título gratuito otorgado por alguien todavía más vil que tu. Ponte cómoda mientras disfrutas del tiempo que te queda, ahora me toca mover ficha a mi y créeme, no nos vamos a aburrir. Ya estoy oliendo a mi presa.